Colchones para reducir el dolor de espalda

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Colchones para reducir el dolor de espalda

Colchones para reducir el dolor de espalda

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Colchones para reducir el dolor de espalda

Nuestros hábitos del día a día y nuestro estilo de vida determina en gran medida el nivel de salud del que disfrutamos. Los dolores musculares son frecuentes en personas de todas las edades y profesiones y causan multitud de bajas médicas entre los trabajadores cada año. De hecho se estima que hasta un 80% de la población sufrirá dolor de espalda alguna vez en su vida.

Estos dolores musculares, especialmente el dolor de espalda, pueden originarse o potenciarse si no se descansa de manera adecuada sobre un colchón de calidad. Existen dos datos muy relevantes que ponen de manifiesto la importancia de cuidar nuestra espalda.

Según ASOCAMA, hasta un 32% de los españoles se levanta cada mañana de sus camas con dolor de espalda, una cifra que pone de manifiesto la necesidad de apostar por soluciones de descanso más cuidadosas con la postura y la musculatura. Existen muchos tipos de colchones en el mercado, pero lo cierto es que solo algunos tipos son beneficiosos para evitar y mitigar los dolores de espalda.

Cuándo cambiar un colchón ante dolores de espalda

Si se padece de dolores de espalda con frecuencia quizá ha llegado el momento de plantearse cambiar el viejo colchón por uno nuevo con mejores propiedades. Con el paso de los años los colchones se deforman y pueden provocar dolores musculares, además de reducir las posibilidades de disfrutar de un descanso reparador.

Los expertos recomiendan sustituir el colchón cada 8-10 años dependiendo del uso que se le ha dado (continuado, intermitente?). Esto asegura un buen descanso y ayuda a evitar lesiones musculares y dolor de espalda. Pero no hay que cambiar un viejo colchón por otro nuevo sin conocer qué tipos son los más recomendables.

Los colchones viscoelásticos, los más beneficiosos

El colchón viscoelástico se ha convertido en el mejor aliado para quienes padecen de dolores musculares o de espalda con frecuencia. Este tipo de colchones cuentan con, al menos, 3 centímetros de viscoelástica, un material que permite adaptar la superficie del colchón al cuerpo del usuario.

Además cuenta con una capacidad de recuperación instantánea, lo que le permite volver a su estado natural cuando el usuario se levanta. De esta forma, estamos ante un colchón que no se deforma con el paso del tiempo. Es además un tipo de colchón con una firmeza intermedia, que es lo mejor para la espalda y la columna vertebral.

Esta firmeza es la mejor combinación entre comodidad y protección para la espalda, ya que permite que la superficie del colchón se adapte a la forma de la curvatura de la espalda del usuario. Esto es de vital importancia para que la sangre circule con normalidad y para evitar tensiones musculares.

Otra propiedad muy interesante para favorecer el descanso es su capacidad de evitar el calentamiento de la superficie del colchón. De esta forma evitamos que el colchón acumule el calor que nuestro propio cuerpo emite, algo especialmente interesante para el verano. Al disminuir la sensación de sofoco, también se disfruta de un mejor descanso. Con ello además se evitan malas posturas que causan dolores musculares.

¿Cómo comprobar si un colchón es bueno para la espalda?

A pesar de que la recomendación general de los expertos para cuidar la espalda mientras dormimos es comprar un colchón viscoelástico, la realidad demuestra que cada persona puede sentirse más cómoda en diferentes tipos de colchones. Existe una prueba muy sencilla para comprobar si un colchón es bueno para tu espalda o no: probarlo.

Lo ideal es tumbarse boca arriba y con las piernas estiradas en diferentes tipos de colchones. En aquel tipo de colchón en el que comprobemos que la zona lumbar descansa de manera más natural sin formar un arco sobre el mismo será el más adecuado y recomendable de comprar.

En cualquier caso hay que tener en cuenta algo: evitar comprar un colchón demasiado blando o demasiado duro. Los colchones muy blandos pueden parecer muy cómodos a primera vista, pero lo cierto es que la columna vertebral no se alinea correctamente en superficies demasiado blandas. Si te tumbas sobre un colchón y los hombros y la pelvis se hunden en el mismo, lo mejor es evitar su compra.

En el caso de los colchones duros, la sujeción de la zona lumbar tampoco es la más recomendable. Esta dureza además suele provocar que el usuario se despierte en más ocasiones durante la noche perjudicando el descanso, además de que intentar buscar constantemente una postura más cómoda puede ocasionar tensiones musculares e incomodidad.

Otros consejos para elegir un colchón

Además de comprobar la firmeza más adecuada para la espalda y de elegir, siempre que sea posible, un colchón viscoelástico, también es importante seguir otros consejos a la hora de comprar colchones para disfrutar de un mejor descanso y así evitar dolores musculares y de espalda. Entre estos consejos cabe destacar los siguientes:

Colchones individuales vs parejas

No es lo mismo dormir en pareja que dormir solo y este factor hay que tenerlo en cuenta a la hora de comprar un colchón. Cuando se comparte colchón, la postura para dormir puede ser diferente y ello puede afectar a la espalda.

Para dormir en pareja lo más recomendable para evitar dolores de espalda es elegir un colchón de 150 centímetros. De esta forma cada uno cuenta con un espacio suficiente para conseguir una posición cómoda para dormir. Al soportar un peso más elevado, lo ideal es dar la vuelta al colchón cada cierto tiempo para que mantenga una forma adecuada durante más tiempo.

En el caso de dormir solo, el colchón debe tener 90 cm como mínimo, aunque los colchones de 120 centímetros son muy recomendables para quienes se muevan mucho durante la noche. ¿Y si hay mucha diferencia de altura entre los miembros de la pareja? Lo recomendable es que el colchón tenga una longitud 10 cm más alta de lo que es la persona más alta de la pareja.

Alternativas al colchón viscoelástico

Además del colchón viscoelástico existen otras alternativas que pueden ser también beneficiosas para la espalda. Los más comunes son:

Colchón de muelles

Es uno de los tipos de colchones más clásicos y, si son de calidad, pueden ser beneficiosos para la espalda. Este tipo de colchones disipan el calor y las nuevas técnicas de producción han afianzado su adaptabilidad para la espalda. En cualquier caso son un poco duros, así que pueden no ser aptos para todo el mundo.

Colchón de látex

El látex fue hace algunos años un material que revolucionó la industria del descanso y fueron millones los colchones de muelles que se sustituyeron por este nuevo material. Este material cuenta con diferentes inconvenientes, aunque también puede ser beneficioso para la espalda siempre que no se use de manera habitual.

Colchón de poliuretano

El poliuretano o espuma de alta resistencia es un material usado frecuentemente para fabricar colchones. Es quizás el segundo mejor tipo de colchón después del viscoelástico para evitar los dolores de espalda, ya que ofrece una combinación perfecta entre estabilidad y flexibilidad que hace que el descanso sea realmente confortable. Este tipo de colchones cuentan con una estructura de celas irregulares muy característica, así que se identifican rápidamente.

Otros consejos profesionales para evitar dolores de espalda

Además de elegir un colchón de calidad que cumpla con los requisitos que hemos descrito en este post, también es importante seguir otros consejos en nuestro día a día para conseguir que los dolores de espalda desaparezcan de nuestras vidas. Entre estos consejos profesionales los más interesantes son los siguientes:

  • Masajes: los masajes en la espalda ayudan a descontracturar la musculatura de la zona lumbar contribuyendo a reducir la frecuencia y la intensidad del dolor de espalda. Un masaje de espalda también ayuda a reducir el estrés acumulado y hace que descansemos mejor durante la noche.
  • Ejercicio físico: el ejercicio físico es fundamental para que la musculatura del cuerpo se encuentre en buen estado de forma. Una musculatura trabajada es menos propensa a sufrir lesiones o dolores por un descanso inadecuado durante la noche y por ello estaremos más preparados para hacerle frente. Además la actividad física libera endorfinas, que ayuda a reducir los niveles de estrés.
  • Alimentación sana y equilibrada: la alimentación también juega un papel importante para disfrutar de una mejor salud muscular. Una dieta equilibrada ayuda a descansar mejor y especialmente debemos reducir el consumo de azúcar y de cafeína, ya que alteran la capacidad de conciliar el sueño durante la noche.
  • Dormir lo suficiente: además de elegir un buen colchón para dormir, también es fundamental descansar el número de horas suficiente para que estemos bien a nivel físico y mental. Si dormimos entre 7 y 8 diarias nuestro cuerpo estará más descansado y más fuerte para afrontar cualquier dolencia que pueda surgir.

Como se puede apreciar, elegir un buen colchón para evitar los dolores de espalda es algo elemental. Este y el resto de consejos que hemos mostrado en este post te serán de utilidad para volver a disfrutar de una musculatura sana, sin molestias y sin incómodos dolores.

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